Mudarse a la ciudad
La urbanización es una de las megatendencias de nuestro tiempo y, para 2050, se prevé que el 68 por ciento de la población mundial viva en ciudades. Por ese motivo, la construcción de edificios no cesa en muchas ciudades del mundo para acoger a sus nuevos habitantes. Esto significa que ahora mismo es un buen momento para reconsiderar cómo diseñamos y gestionamos los edificios, y elegir diseños y tecnologías con mayor eficiencia energética para el futuro. Los gobiernos de todo el mundo ya están legislando para establecer un rumbo más sostenible y, por ejemplo, la Unión Europea espera reducir el consumo de energía de los nuevos edificios hasta casi cero.
Por tanto, ¿Qué métodos hay para reducir el consumo energético de los edificios?
Los edificios son responsables de más del 30 por ciento del consumo energético mundial.
Gestión más inteligente de edificios
Además de los elementos básicos que pueden reducir los costes de funcionamiento de un edificio, como un buen aislamiento térmico, los edificios modernos pueden beneficiarse de sistemas de gestión de edificios. Con estos sistemas, los requisitos energéticos del edificio se ajustan automáticamente para adaptarse a las necesidades reales. Por ejemplo, un sistema de gestión de edificios puede apagar las luces cuando nadie esté utilizando una habitación. Puede reducir automáticamente el caudal de aire y la calefacción en las oficinas los fines de semana, e incluso durante las pausas para comer. En los países cálidos, también puede cerrar automáticamente las persianas cuando las ventanas estén expuestas al sol directo. Al adaptarse a las necesidades reales, se consume menos energía. Teniendo en cuenta que más del 50 por ciento de los costes operativos de un edificio comercial pueden proceder del funcionamiento de los sistemas de climatización (HVACR), tiene mucho sentido, desde un punto de vista financiero, que los sistemas del edificio sean más inteligentes.
En un edificio comercial, más del 50 por ciento de los costes operativos pueden proceder de los sistemas de climatización.
Control más eficiente de los equipos
Otra forma de reducir los costes operativos es hacer que los equipos de los sistemas del edificio funcionen de forma más eficiente. Por ejemplo, en los edificios más antiguos, aplicaciones como ventiladores y bombas de agua para climatización suelen tener motores de velocidad única que utilizan válvulas, reguladores y amortiguadores para controlar el caudal. Esto se traduce en que los motores funcionan a pleno rendimiento todo el tiempo de forma innecesaria. Una opción mejor y más eficiente es controlar estos motores con convertidores de frecuencia. Con un convertidor, los motores pueden funcionar exactamente a la velocidad necesaria para cada aplicación conforme a la carga real del edificio, y más rápido o más lento, según sea necesario. Una vez más, esta tecnología reduce el consumo energético y el coste al adaptarse a las necesidades energéticas reales del motor y del edificio.
Normalmente, los convertidores de frecuencia reducen el consumo energético un 25 por ciento.
Visión del sistema en conjunto
Una vez que comenzamos a analizar las diferentes formas en que se utiliza y se necesita la energía en los edificios, podemos encontrar rápidamente áreas concretas que podrían mejorarse. No obstante, siempre es importante tener una perspectiva más amplia y considerar cómo se interrelacionan los sistemas eléctricos del edificio. Cuando vemos el sistema en conjunto, es posible encontrar un mayor ahorro energético.
Por ejemplo, utilizar sistemas de gestión de edificios y convertidores de frecuencia para controlar los sistemas de climatización reduciría el consumo energético. ¿Pero qué ocurre con los motores de los ventiladores? También forman parte del sistema y debe tenerse en cuenta su eficiencia. Si son motores antiguos IE3, la actualización a motores más eficientes IE5 ahorraría aún más energía.
Un motor síncrono de reluctancia IE5 puede reducir las pérdidas hasta un 40 por ciento en comparación con un motor de inducción IE3.
Otro ejemplo lo encontramos en los sistemas de los ascensores. Aunque los motores ya sean muy eficientes, añadir el frenado regenerativo haría que el edificio pudiera recuperar electricidad cada vez que un ascensor baja y se detiene. Una vez más, esto reduce el consumo general de energía.
Incluso la calidad del suministro eléctrico de un edificio es importante. Si hay un alto nivel de armónicos en el suministro eléctrico del edificio, puede dañar los equipos y reducir la eficiencia. Una tecnología como la de los convertidores de armónicos ultrabajos de ABB puede proteger los motores de la perturbación armónica y mejorar la eficiencia general del sistema.

El futuro digital
Además de la urbanización, la digitalización es otra megatendencia. Los servicios digitales conectarán cada vez más dispositivos, equipos y edificios. Estos nuevos servicios permitirán encontrar nuevas formas de optimizar y mejorar la eficiencia de los edificios. Por ejemplo, los sistemas de gestión de edificios no solo estarán conectados a la información del edificio, sino también a la del mundo exterior. Esto permitirá, entre otras cosas, la gestión predictiva de las necesidades de calefacción y refrigeración conforme a la previsión meteorológica, la gestión inteligente de las estaciones de carga de vehículos eléctricos en el aparcamiento basándose en los datos del tráfico y la identificación de oportunidades para mejorar la eficiencia en todos sus activos inmobiliarios.
Para los propietarios de los edificios, la mayor parte de los costes de un edificio proceden de su funcionamiento. Y, aunque invertir en tecnología de eficiencia energética cuesta dinero, la energía y el coste ahorrados permiten recuperar la inversión en uno o dos años. Hacer que los edificios cuenten con mayor eficiencia energética no solo respeta el medio ambiente, sino que también mejora su resultado neto.