Con una capacidad de 1.000 megavatios (MW), la línea Sapei permite intercambios de energía en ambos sentidos entre la península italiana y la isla de Cerdeña, situada a 435 kilómetros. Su tensión nominal de 500 kilovoltios (kV), la mayor de todas las líneas de transporte italianas, contribuye a su alta eficiencia. La electricidad se transporta por cables submarinos a 1.640 metros bajo la superficie del mar Tirreno.
Cerca de 140.000 MW de capacidad de transporte HVDC están operativos o en construcción en unos 145 proyectos en todo el mundo. ABB se ha adjudicado más de 70 pedidos de este tipo y tiene una capacidad instalada de unos 60.000 MW.
ABB diseñó y construyó las sofisticadas estaciones convertidoras de alta tensión en ambos extremos de la línea en Fiume Santo en Cerdeña, y en Latina en la península italiana cerca de Roma.
En la estación convertidora de origen, la corriente alterna se convierte en continua y se transporta por cable a la estación del otro extremo, donde se vuelve a convertir en alterna para poder ser conectada a la red.
Esta línea aumenta de forma importante la flexibilidad de Terna y sus opciones para gestionar la red en el centro de Italia. Además reduce un cuello de botella de energía entre la isla y la península.
Cerdeña normalmente genera más energía de la que necesita, mientras que la península italiana necesita importar electricidad. Gracias a esta posibilidad de transferir la energía sobrante, la línea Sapei es equivalente a construir nuevas centrales generadoras, sin la inversión y el impacto asociado a su construcción. Se trata de un proyecto de importancia estratégica, que permitirá a Cerdeña exportar su excedente de energía a usuarios en la península y reducir sus costes energéticos. La factura de la electricidad será por tanto, más barata para todos los italianos. Tanto el sector público como el privado se verán beneficiados.
Este proyecto es también coherente con la estrategia energética nacional, una de cuyas claves es la construcción de infraestructuras que contribuyan a la diversificación de las fuentes energéticas del país. El gobierno italiano pretende que el 25 por ciento de la energía consumida en el país provenga de fuentes renovables en 2020.
Cerdeña, una isla muy ventosa, está ya plagada de turbinas eólicas, y están en proyecto nuevos parques eólicos. A primeros de este año, Enel Green Power anunció la construcción del mayor parque eólico de Italia en Portoscuso, Cerdeña. Tendrá una potencia de 90 MW y generará energía suficiente para alimentar a 70.000 viviendas.
La compañía ya opera tres parques eólicos en la isla con una capacidad total de 161 MW.
Sapei es la tercera línea HVDC construida por ABB en Italia. La más reciente que conectaba Italia con Grecia se terminó en 2001.
