Los 70 empleados de la empresa utilizan modelos de información de edificios en 3D (BIM) para generar planes de construcción para sus clientes, al igual que lo han hecho para su propio edificio.
Cargado con sensores y actuadores en red, el edificio responde automáticamente a una serie de condiciones cambiantes. Por ejemplo, la iluminación sobre las estaciones de trabajo ajusta su color según la ubicación del sol. Las luces se activan con sensores de movimiento, pero si no hay nadie en la zona, se apagan incluso las señales verdes de salida de emergencia.
Por supuesto, además de maximizar el confort y la productividad de sus usuarios, el ahorro de energía es el objetivo del edificio. Equipado con la plataforma de gestión de energía y activos ABB Ability™, el edificio no solo genera gran parte de su propia energía mediante una bomba de calor combinada con un sistema fotovoltaico, sino que la supervisa y equilibra en función de la demanda, incluida la carga de VE. Este equilibrio de carga garantiza que los sistemas funcionen con seguridad y que se produzca un nivelado de picos, lo que significa que el edificio es prácticamente neutro desde el punto de vista energético en el contexto de la comunidad circundante.
Además, dado que todos los sistemas relacionados con la energía del edificio están permanentemente supervisados, los datos resultantes se utilizan para optimizar el mantenimiento y mejorar la precisión de las predicciones.
La plataforma energética del edificio es independiente de la marca y proporciona una visión clara de los flujos de energía. Además, presenta datos en un panel de control claro y compila informes energéticos que ayudan a los usuarios a concentrarse en el ahorro potencial. Los datos se almacenan de forma segura en la nube y se puede acceder a ellos desde cualquier lugar.